A lo largo de los años creo que todos desarrollamos temperamentos y actitudes diferentes. Hay quienes se conforman fácilmente otros que nada les conforma, otros que tienen garra para afrontar las cosas y otros que se derriban totalmente ante las situaciones. 

 

En mi caso, es complejo a veces me conformo fácilmente, otras veces no, a veces tengo garra y desde luego otras veces no. Pero he aprendido a controlarlo un poco. 

 

Cuando estaba más pequeño jugaba tenis, obviamente no trabajaba y no podía adquirir fácilmente lo que quería, hubo días que perdí partidos contra personas que tenían la mejor raqueta, los últimos zapatos, la mejor ropa y ahí radicaba mi excusa, «es que él tiene esos zapatos y es mucho más fácil con ellos» o «es que esa raqueta juega sola» y claramente cada vez que me prestaban o probaba la raqueta de alguien más, todos los golpes eran perfectos, «claro con razón es que la mía es muy mala», pero transcurridos los minutos cualquier raqueta fuera cual fuera, empezaba a sentirse igual que la mía, así me comprara la mejor, el talento no lo definía el instrumento y trataba de volver en sí, disfrutando lo que tenía.

 

 Pero cuando empecé a ganar con mi raqueta «mala», a personas que tenían las mejores o lo mejor, empecé a entender esto. En una ocasión, en un torneo intercolegiado le gane a un joven que no tenía ni un solo kilo de sobrepeso como si los tenía yo, que además tenía una maleta en la que caben 12 raquetas y la tenía llena de raquetas de la misma referencia que en su momento era la que usaba Rafa Nadal, y aunque me intimido le gane, con mi raqueta sencilla, a alguien quien se creía o que por lo menos había invertido mucho dinero para parecer profesional.

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Aun a veces me llegan pensamientos así, «si yo tuviera esos tenis», «si yo tuviera esa pantaloneta todo sería más fácil» y en ocasiones logro comprarlo y compro el mejor para luego no poder decir «es que como no me compre el que quería no se puede». Y empiezo a correr sea en una calle o en una carrera y empiezo a sentir el mismo cansancio, el mismo agotamiento y pienso «estos tenis tienen la mejor amortiguación», «no pesan nada», «si pero estoy muy cansado» y de repente pasa alguien corriendo con los tenis más viejos y rotos, planos, incluso descalzos y ahí se derrumba todo. No más excusas, 0 excusas

 

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